La Clave del Mimbre: La Humedad de Equilibrio
En Uruguay, los inviernos con estufas y calefactores pueden resecar excesivamente el aire del hogar. Cuando el mimbre pierde toda su humedad interna, las varas se vuelven quebradizas frente a impactos mecánicos.
El Ritual Trimestral de Hidratación en 3 Pasos
Desempolvado en Seco
Pase la boquilla con cerdas suaves de su aspiradora o un pincel ancho entre las ranuras del tejido para remover partículas de polvo acumuladas.
Brumizado con Agua Limpia
Con un pulverizador fino, rocíe ligeramente la pieza con agua potable a temperatura ambiente a unos 30 cm de distancia. No empapar: sólo una sutil niebla que las fibras absorberán en minutos.
Secado en Lugar Ventilado a la Sombra
Deje que la pieza se oree a la sombra en un área ventilada. La fibra recuperará su flexibilidad elástica inmediata.
Qué Evitar Absolutamente
- No sumergir en agua: Salvo durante el proceso inicial de tejido por el artesano, nunca sumerja un cesto terminado en baldes o piletas, pues podría oxidar los clavillos internos o manchar el cuero.
- No usar productos químicos abrasivos: Evite lavandina, desengrasantes o lustramuebles con silicona sintética que tapen los microporos del junco.
- Proteger del sol directo constante: Aunque toleran luz natural, la exposición cenital continua a través de ventanales puede decolorar los tintes botánicos con los años.